* * *
LOS DOS HERMANOS
He tenido que abrir mi propio libro
y he doblado sus páginas
con tu cuerpo tendido entre mis párpados.
Una imagen suaviza
el pulso de las horas:
somos nosotros cuando niños,
volvemos de los juegos y la arena,
balones y raquetas a la espalda.
Dos hermanos descalzos que regresan
al declinar el día,
cerrando en nuestros ojos
la herida lenta de la tarde.
Los dos hermanos vivos,
cansados y felices.
No estás.
Por eso mentiré si me preguntan.
Diré que volverás cuando la noche,
que ahora mismo no porque la muerte.
Qué difícil la luz que pretendemos.
Qué frágil la verdad que nos sostiene.
He tenido que abrir mi propio libro
y he doblado sus páginas
con tu cuerpo tendido entre mis párpados.
Una imagen suaviza
el pulso de las horas:
somos nosotros cuando niños,
volvemos de los juegos y la arena,
balones y raquetas a la espalda.
Dos hermanos descalzos que regresan
al declinar el día,
cerrando en nuestros ojos
la herida lenta de la tarde.
Los dos hermanos vivos,
cansados y felices.
No estás.
Por eso mentiré si me preguntan.
Diré que volverás cuando la noche,
que ahora mismo no porque la muerte.
Qué difícil la luz que pretendemos.
Qué frágil la verdad que nos sostiene.
* * *
ALEGRÍAS DE BERLÍN
Descalzos corren mis años,
sin sueño van por tu vida,
para que no te dé sed
la sangre de mis heridas.
A las playas de Cádiz
desnudo vengo,
para mezclar mis canas
con tu veneno.
De tus veintiséis abriles
la cuenta llevan las olas,
y de tu hash y tu polen
los mecheros que me robas.
Todo se olvida pronto
con el cannabis,
menos tus pies descalzos
fundando Cádiz.
Se llena cuando te ríes
de flores de almendro el cuarto
porque te lavas la boca
con las agüitas de marzo.
De Granada a Conil
vuelo cantando,
lo nuestro sigue siendo
puro teatro.
ALEGRÍAS DE BERLÍN
Descalzos corren mis años,
sin sueño van por tu vida,
para que no te dé sed
la sangre de mis heridas.
A las playas de Cádiz
desnudo vengo,
para mezclar mis canas
con tu veneno.
De tus veintiséis abriles
la cuenta llevan las olas,
y de tu hash y tu polen
los mecheros que me robas.
Todo se olvida pronto
con el cannabis,
menos tus pies descalzos
fundando Cádiz.
Se llena cuando te ríes
de flores de almendro el cuarto
porque te lavas la boca
con las agüitas de marzo.
De Granada a Conil
vuelo cantando,
lo nuestro sigue siendo
puro teatro.
* * *
HOMENAJE
Los talleres, el lento despertar
de un motor que preludia el desencanto.
Comienza el barrio a hablar.
Sudor y contrabando.
Bajo un lunes de plomo, la ciudad
grita lo que se vende.
Aliento gris, colmillos de cristal.
Así vive la gente.
Pero dejemos ya
de traficar con la tristeza:
entre tanta magnolia de alquitrán,
tú en bicicleta.
HOMENAJE
Los talleres, el lento despertar
de un motor que preludia el desencanto.
Comienza el barrio a hablar.
Sudor y contrabando.
Bajo un lunes de plomo, la ciudad
grita lo que se vende.
Aliento gris, colmillos de cristal.
Así vive la gente.
Pero dejemos ya
de traficar con la tristeza:
entre tanta magnolia de alquitrán,
tú en bicicleta.
2 comentarios:
Amiga Gracia
la nota me la envió el autor. Yo no sé si tu nota es en broma o en serio...Lo que sí que e suna broma es lo de la franja de Baza y Cisjordania, refiriéndose, entiendo, a lo peligroso que resulta ser profesor en un instituto...digo, no sé! Habría que preguntarle a Ramón Saludos
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